NUESTRA HISTORIA

NUESTRA HISTORIA

Hace 3 años, me fui a vivir a Inglaterra. En la calle perpendicular a mi casa, había un montón de tiendas de ropa de segunda mano. Cuando quise darme cuenta, mi pasatiempo favorito era pasar horas y horas buscando esa prenda-joya escondida que se merecía una segunda oportunidad. Un día encontré una camisa en la sección de hombre, y la customicé a mi gusto. Al día siguiente la llevé a la universidad y a mis amigas les encantó, tanto que quisieron que les enseñase esas charity shops. Pero después de ir a varias, no encontraban nada, y abandonaron la búsqueda, casi todas sin nada en la mano. 

Cada vez que llevaba la camisa a clase o a algún plan, les flipaba, y me decían que les hiciese una si encontraba otra parecida.

No les había gustado mucho la experiencia, y sin embargo, para mí era de mis planes favoritos.

 

Por aquel entonces, ya empezaba a ser consciente de los efectos que el fast fashion tenía en nuestro planeta, y algo en mi hizo clic. ¿Por qué comprar ropa nueva, cuando podía encontrar prendas de segunda mano a las que darles un toque único, y que gustaban todavía más? ¿Y por qué no ofrecerlas al resto del mundo?

 

Y fue allí, sin darme cuenta, por una camisa y un par de tijeretazos, donde nació Dimoana. 

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NUESTRA FILOSOFÍA

El 40% de la ropa que compramos es por impulso, en vez de considerar nuestras adquisiciones como inversiones a largo plazo. Así, se producen más de 150 billones de nuevas prendas al año para poder satisfacer ese consumismo compulsivo de prendas de ropa.

En Dimoana, creemos que comprar menos es comprar mejor. Es importante pensar bien si esa prenda encaja con nuestro armario, pero sobre todo, con quienes somos.

Si nos hace sentir únicos y especiales.

Y eso es precisamente lo que nos define.

Prendas vintage de calidad, seleccionadas con mimo y customizadas cada una de forma única, para que cuando la lleves, sepas que no hay nadie en todo el mundo con una chaqueta igual que la tuya.

Pensamos que la moda ética no está reñida con el estilo, y que cada uno de nosotros, aportando nuestro granito de arena, puede formar grandes montañas.

Vamos a ser parte del cambio.

 

¿Te apuntas?